miércoles, 12 de enero de 2011


Desvaneciendo los yermos de tu alma
Donde ayer jubilosos se mecían,
Los árboles, jardines que crecían
la flora con su viento, con su calma.

Nuevamente el amor y tu alegría
Deidades que mantienes con tu carma
Reverdece los momentos de tu alma.
La sonrisa, esperanza y fantasía.

¡Y que mueran para siempre tus yermos!
Que existen apresados en tu pecho
Sacadlos y mandadlos al infierno.

Creer en el amor es un derecho,
Sé feliz,. . . que el mañana no es eterno,
y la parca estará siempre al acecho.




Novato

1 comentario:

Liou dijo...

Interesante...